Un refrigerador portátil es un cofre de almacenamiento autónomo que utiliza una fuente de energía externa para controlar su temperatura interna. A diferencia de una hielera tradicional, una nevera portátil no depende del hielo o del congelador para mantener fresco su contenido.
Dos tecnologías principales de frigoríficos y congeladores portátiles son: refrigeración por compresión y refrigeración termoeléctrica. Una tercera tecnología (refrigeración por absorción) es menos común en los modelos portátiles porque no funciona a menos que esté perfectamente nivelada, por lo que no la incluiremos aquí.
Una hielera helada funciona durante la mayor parte del día. Pero si desea mantener los productos frescos durante varios días o mantener un control preciso sobre el termostato, un refrigerador portátil es una mejor opción. Los frigoríficos portátiles son especialmente populares entre:
Campistas que quieran comer y beber bien en un entorno natural;
Cualquiera que quiera tener la opción de utilizar su frigorífico como dispositivo de calentamiento (más sobre esto a continuación);
Anfitriones de fiestas al aire libre que no quieren meterse con hielo para enfriar bebidas;
Familias de vacaciones que tienen a mano refrigerios perecederos durante un viaje por carretera;
Personas que siguen muy de cerca y necesitan un refrigerador grande para servir alimentos perecederos en un día cálido;
Cualquiera que quiera conservar cosméticos o algunas bebidas frías sobre una encimera.




